Las mil y una dudas de una Dómina novata


He decidido contar en varios post algunos episodios curiosos y muy humanos sobre mi historia. Y es que cuando una persona decide adentrarse y profundizar dentro esta subcultura BDSM, le asaltan mil y una dudas al igual que a mi cuando inicié mi andadura. Por ello, creo que puede ser de ayuda relatar mi historia.
Primero te pondré en antecedentes, esto ya está escrito en el blog, (es la primera entrada que escribí en el blog que empecé a escribir en Marzo de 2013 y que mudé todas las entradas a esta web) mira el post aqui.
¿Ya lo leíste? pues bien, te contaré a partir de ahí. Después de aquellas primeras veces, decidí que el BDSM era algo para mi, que nacía de manera natural, algo
tan apasionante y mágico que, me hacía sentir completa.Te relataré un episodio curioso que ocurrió en esa primera etapa junto a J, junto a él viví mi primer 24/7, mi primera pareja.
Cabe destacar que tuve mucha ayuda durante mis comienzos, mis mentores me ayudaron a explorar mi propia sexualidad y no andar en malos pasos. Aunque por supuesto la ayuda de J fue un pilar fundamental. Cómo todos al principio estaba confundida, el BDSM se me hacía un mundo tan extenso y complejo que me dejaba boquiabierta. Pero empecé por lo más básico, J me sentó un día en la cocina de su casa, me presentó un folio en blanco y un bolígrafo. Lo miré curiosa, me pidió que escribiera como me sentía con él y que dudas tenía a la hora de jugar.

Así lo hice, él cogió el folio y mientras leía se reía a carcajadas.¿qué escribí en aquel folio? Pues lo que cualquier persona que está comenzando a enamorarse de alguien y que a la misma vez está descubriendo este mundo pondría:

Lista 1, me siento:

Querida, respetada, deseada,un tanto endiosada (pero es tu culpa), fascinada.
En ocasiones muy confundida y abrumada.
Temerosa de hacerte daño.

Lista 2, mis dudas:

No sé como azotar, creo que te hago daño y lo hago mal (pero me gusta hacerlo).
Hay veces que no se cómo continuar, me quedo en blanco (¿qué hago?).
Me gusta que me beses los pies pero…¿ es higiénico?.
¿Puedo estar enferma por sentirme así de bien cuando estamos en una sesión o pellizcarte el pezón cuando estamos en la calle?.

Y así, surgieron mil y una dudas, que él se encargó de resolver poco a poco, y las que no era capaz de hacerme entender, pasó el testigo a mis tutores para que las resolvieran. No te creas que todo fue tan de color de rosa, también vi el lado oscuro de este mundo, ellos se encargaron de enseñármelo para que no cayera en él.
Como ves, tenía mas dudas que certezas, mas miedos que seguridad, pero si de algo estaba segura ya en aquel momento es que mi preferencia afectiva era esa y que no había nada de malo ni insano en mi ni en mi relación. Al fin y al cabo éramos dos personas que se amaban y respetaban, pactando su relación sentimental e íntima.

 

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