Fiestas BDSM a precios populares


FiestaOct2015Ayer mismo comentaba con un amigo un tema que ya se ha debatido en redes sociales, grupos de amigos y en reuniones y fiestas. Y este no es otro que la relación precio- afluencia de personas en las fiestas.

Sin ir más lejos, en la última fiesta de Libertad ella misma trató el tema durante su discurso y aunque a muchos les fastidie lleva toda la razón.

Bien es sabido por muchos que soy una persona joven y que, como tal, formo parte de un pequeño porcentaje de personas que acuden a fiestas BDSM asiduamente. ¿Y cuál es el motivo para que cuando acudimos a fiestas, en ellas halla un mayor número de personas de una edad por encima de los 35 años? La respuesta es muy sencilla, un gran porcentaje de practicantes de BDSM en una edad comprendida entre los  18 y los 34 años, tienen serios problemas para encontrar un trabajo estable, medianamente bien remunerado y que les permita tener los fines de semana libres para, si lo desean, acudir a fiestas.

Por lo tanto, una fiesta convocada con más o menos periodicidad no pueden costeársela con frecuencia, ¿y qué ocurre entonces? Que por muy evidente que parezca,a veces no nos damos cuenta de que puede haber más personas de nuestra edad en ésta situación y al igual que nosotros no vienen muy a menudo por esa misma razón. ¿A qué conclusión llegamos entonces? Nos desilusionamos porque encontramos en estas fiestas a gente que es bastante mayor que nosotros y con la que no podemos aparentemente divertirnos.

Y me vais a perdonar una cosa, como persona que ha estado rodeada de mujeres y hombres que perfectamente podrían haber sido mis hermanos mayores, padres, tíos o incluso abuelos. Gracias a querer nutrirme de ellos, he aprendido mucho más que si me hubiese empeñado en sólo estar con gente afín a mí en cuando a edad. Y no digo que la gente joven no tenga cosas que enseñar, simplemente ellos saben infinitamente más que nosotros.

Pero una cosa os voy a decir: yo me lo he pasado cien veces mejor con personas que me doblaban la edad, que con gente de mi edad. En la mayoría de casos.

Pero volviendo al  tema con el que me decidí a escribir este post, siento tener que admitir que para bien o para mal, las personas de más de 35 son las que nutren las fiestas y las hacen más estables. Y eso amigos, es algo que al menos por el momento no va a cambiar. A menos que los jóvenes decidamos ponernos las pilas y hacer piña.

¡Hasta la próxima semana, sed malos!

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